¿Qué ventajas tiene la tetina de flujo variable?
La tetina de flujo variable tiene una ranura en lugar de agujeros, por lo que se tienen tres niveles de flujo en una sola tetina. Con solo girar el biberón, la tetina de flujo variable cambia el nivel de flujo para ajustarse a las distintas necesidades del bebé, de forma sencilla y en cualquier momento. Si se utiliza la posición de flujo rápido, la tetina de flujo variable también resulta adecuada para líquidos más espesos. También se ha demostrado que la tetina de flujo variable es muy práctica para alimentar a bebés prematuros. Tanto los músculos faciales (que no están totalmente desarrollados) de un bebé prematuro como su ritmo a la hora de “succionar, tragar y respirar” pueden hacer que el bebé se canse más rápidamente, con lo que su alimentación se hace más difícil.
¿Cada cuánto tiempo debo cambiar las tetinas?
Las tetinas Philips AVENT están fabricadas con silicona. Debido a que la silicona no se estropea con el uso ni cambia de forma, no es necesario cambiarlas con tanta frecuencia como las de látex. En cualquier caso y por motivos higiénicos, le aconsejamos que cambie las tetinas una vez transcurridos 3 meses de uso. Compruebe siempre el estado de las tetinas antes de su uso y deséchelas si están dañadas.
¿Los agujeros de las tetinas cambian de tamaño?
Los agujeros de las tetinas están cortados con láser, por lo que su tamaño no cambiará con el paso del tiempo. Si al bebé le cuesta mucho trabajo obtener leche, es probable que la tetina esté obstruida. Para liberarla, gire la punta de la tetina entre el pulgar y el índice para soltar cualquier resto de leche que haya quedado en esa zona. No olvide lavar las tetinas con jabón y agua después de cada uso. Si toma como costumbre girar la punta de la tetina de la forma indicada con cada lavado, garantizará que no quede ningún resto de leche materna o de fórmula. Además, deberá siempre asegurarse de enjuagar el biberón y la tetina después de lavarlos.